Jueves - en el
cazadero de por la mañana vi una arcea, que pude abatir, creo que estaba movida
por otro cazador, no había rastros y la verdad que Xana casi se la come,
realmente se la comió, porque frenó en seco al llegar a un acebo, justo la
arcea salió por el otro lado y la cara de la perra era como de ¡upss, había una aquí! El caso es que me
pude hacer con ella; porque para este lance, ya llevábamos toda la mañana detrás
de un par de fantasmas; dos locas que imposible arrimarse a ellas; en una
ocasión hasta el joven Bassucu llegó a poner, pero nada, sólo mierda. Por la
tarde, cambié de perros y de zona, Levín se quedó en muestra, pero cuando
llegaba ya escuché salir la arcea, fui en su busca y después de bastante tiempo
y cuando ya la daba por perdida, de nuevo, muestra Levín y comienza a dar rastro
como si ya no estuviese; según iba bajando de ladera para acercarme al perro,
se levanta a mi izquierda y puedo hacerme con ella de un disparo.
Viernes - hoy
quizás no acertamos con la elección del cazadero, al menos en la primera parte
del día, buen cazadero y grande, pero sin arceas. Echamos una, a muestra de
Sira, pero cuando nos faltaba para llegar unos metros, la arcea ya levantó
vuelo, no la vimos, pero la forma de romper la muestra y echar a correr de la
perra, no dejaba lugar a la duda. De segundas la puso Levín, Sira a patrón y
primera muestra del joven Nerón, que pasó entre los perros y se quedó en
muestra. La arcea ya no estaba. De terceras fue, de nuevo, Sira quien la puso,
pero la arcea no aguantó mucho y cuando salía, Pepín sólo pudo tirar un tiro,
sin muchas opciones y que resultó infructífero. Por la tarde cambiamos de zona
y estuvimos un poco más animados, pero tampoco para tirar cohetes. Levín puso
una arcea, Sira también en muestra por el otro lado de la mata; lástima que el
joven Rabel, de Pepín, nos la echó sin poder estar en disposición de tirar en
condiciones. Fuimos en su busca y al rato, se quedó en muestra Levín, pero no
había sacado el mando del bolso para orientarme cuando ya escucho el aleteo de
la arcea unos cincuenta metros ladera abajo. Aviso a Pepín y vamos hacia la
zona y una vez allí, los otros perros dan rastro y empiezan a remover monte y
justo estamos diciendo, debió salir de por aquí…emprende la huida otra arcea,
de un magistral disparo se hace con ella mi amigo. Imaginamos que la que
previamente habíamos echado, se fue a donde ya había otra y aconteció lo
descrito. Intentamos localizar la que no habíamos visto, pero si escuchado,
tanto Levín en una ocasión, como Sira en otra, la mostraron, pero en ambas
ocasiones ya la habíamos visto salir nosotros antes de las muestras de los
perros; en una ocasión yo probé suerte con un tiro lejano, pero no hubo
fortuna.
Martes - como nos
parecían pocos días de caza seguidos, decidimos coger el martes también para ir
a Cantabria ¡jejeje! aunque últimamente no se nos da nada bien la provincia
vecina. Estuvimos toda la mañana detrás de un par de sordas, la primera ni la
vimos, tres levantes y ni encarar; puesta por Xana en dos ocasiones y por Fabio
en otra; pero ni verla. La otra cinco o seis levantes; donde lo único que nos
dejaba era mierda en el mejor de los casos. Lo único positivo de esta que llegó
a mostrarla Nerón, pero ni se enteró que salió, le había ganado treinta metros
por lo menos, pero al menos la vimos por primera vez después de tres levantes.
Luego la puso Fabio y esta vez, casi se confunde, pero sólo fue casi ¡jejeje!
Resultado final, Sordas 2 – Aitor/Marcos 0








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