lunes, 23 de marzo de 2020

miércoles, 19 de febrero de 2020

TEMPORADA DESPACHADA...


Una temporada más...o menos, según el punto de vista de cada uno 😉 el caso es que una temporada más encima pa paisan@s y perros ¡jejeje! Una temporada irregular, donde los continuos temporales de componente suroeste hicieron que las arceas retrasasen su entrada y en algunas zonas, sobre todo para el occidente, muy tarde, muy pocas y sin apenas movimientos de “reposición” durante la temporada; claro está…es una apreciación nuestra y como todos sabéis, con la becada, las alegrías van por barrios; unos años carga más para unas zonas que otras, otras veces se reparte más homogéneamente por todo el territorio y la alegría depende de lo que le toque a cada uno. El año pasado catalogamos la temporada de extraña, porque estábamos echando arceas, pero nos costaba mucho matar, este año salvo unos pocos días, la tónica fue contraria, viendo menos y aprovechando la mayoría de las oportunidades que nos dieron, cuando las hubo, claro está. Con todo ello, ha sido una buena temporada, ¡NUNCA PEOR!, hemos disfrutado mucho con las perdices, una muy buena campaña de perdices para Aitor y Pepín (un año más); hasta yo pude colgar unas cuantas patirrojas, atípico para un paquete como yo. Con las arceas no fue necesario cazar con botas y gafas de seguridad para protegernos de los picotazos, pero la realidad es que pocas jornadas nos quedamos sin echar alguna; esas jornadas de doble cero son lo peor ¡jejeje! y tuvimos un puñado de días muy entretenidos a mitad de temporada aproximadamente y a finales. Pero lo más importante fue que no nos mancamos ninguno, que vaya rachita llevábamos de lesiones.

De los chuchos poco que contar, los veteranos (Orange, Cleo y Xana) cierran un buen año, en su línea…muy bien, pero con un año más que hace ver el futuro inmediato un poco gris. Brisa jubilada, la pobre quiere, pero no puede…un par de salidas este año me confirmaron que aunque no quiera ni yo, ni ella…toca quedarse en casa. Wolf y Sira muy bien, Wolf quizás cierra su mejor temporada, el perro está en un momento óptimo, tanto físicamente, como de madurez. Luego tenemos a los irregulares (Megan, Levín y Fabio) muy distintos entre ellos, pero con una cosa común; capaces de lo mejor y lo peor, con días muy buenos, días de asco e incluso con días en los que hay un poco de todo. Luego tenemos a las promesas, Ilco cumplió con las expectativas que nos generaba a cierre de la temporada pasada, este año se ha consolidado y le ha brindado varios lances con perdices y arceas a Pepín. Bassucu cierra su primera temporada con buena nota; ha participado en muchos lances con las arceas patroneando a la perfección y ha puesto algún bando de perdices; veremos su progresión de cara a la próxima temporada y sobre todo su estado físico después de pasar por quirófano. Su hermano (de padre) Rubble ha tenido pocas oportunidades, pero pinta bien; se mueve bien por el monte y ha llegado a poner con otros perros puntualmente. Para finalizar algún “proyecto” ilusionante, en mi caso un par de cachorras, una setter Gordon de siete meses (Sansa) y una setter Inglés de nueve meses (Gitana) cortesía de Víctor y Samuel. Aitor tiene en su mente varias opciones “revoloteando” por su cabeza y Pepín que quizás es el único que no tiene nada en mente a corto plazo; como es una caja de sorpresas, nunca se sabe con qué nos puede sorprender.

Cerramos un periodo donde afortunadamente hemos podido disfrutar de los amigos, del monte, de los perros y de todo lo que rodea este vicio…la próxima temporada más y mejor ¡jejeje! Aquí tenéis alguna fotuca mas de la temporada.

 


Un mixto.





...trabajo costaron...

Poco a poco va madurando...;-)









Buen fin de semana.

Bassucu patroneando a Fabio y Vito

Levín con perdices

Xana con pitorra

Xana patroneando a Levín

Xana con pitorra

Xana con arcea

Bassucu con agachadiza



Esta semana se nos dio bien.

Cuando uno lo da todo en el monte...

Colaboración con el CCB

...percances perrunos.





























lunes, 10 de febrero de 2020

SEMANA 06


Jueves ahora ya sí que encarrilamos los últimos coletazos de la presente temporada. Decidimos ir en busca de un par de arceas de las que habíamos dejado la semana pasada y ni rastro de ellas. Luego cazamos otro par de cazaderos y nada de nada, si es cierto, que en ambos los perros tocaron rastros de arcea; sobre todo en uno de ellos, que llegamos a tener a Cleo y Xana en dos ocasiones en muestra, pero no vimos la arcea. Un día de mucho calor, duro para los perros y en mi opinión, asqueroso para cazar la arcea…



Sábado – jornada más entretenida que la del jueves, donde pudimos disfrutar de algunos lances y pegar algún tiro. Por la mañana Pepín echó una arcea en varias ocasiones pero sin opción al tiro, mientras tanto Aitor y yo estuvimos detrás de un par de ellas en otra zona. La primera la puso Orange, pero ya se había ido. En la rebusca salió sola unos cuantos metros por delante de nosotros, sin dar opción ni a perros, ni a nosotros; no hubo forma de dar con ella de nuevo. Más entrada la mañana Orange localiza otra arcea, que anda bastante ligera, aunque Fabio realiza una guía perfecta y resuelve, pero Aitor no consigue hacerse con ella, estaba en una zona bastante cerrada y los tiros eran complicados, yo sólo la escuché levantar vuelo desde mi posición. De segundas puso Fabio, pero no le dio tiempo a tirar a mi compañero, de terceras pusieron padre e hijo, pero otra vez más no pudo ni encarar Aitor, pero yo la pude ver bastante lejos, esta vez apreté el gatillo…obviamente sin recompensa. A la cuarta se levantó sola sin opción, pero en el quinto levante se confundió y pude abatirla. Por la tarde me quedé en el coche ya que me encontraba bien, me había dado un pájara descomunal y estaba bastante flojo, así que a dormir la siesta mientras mis amigos daban una mano en otra zona que hacía un par de semanas habíamos dejado una arcea por allí. En esta ocasión se hicieron con ella, primero puso Orange, pero ya no estaba, de segundas fue Sira la encargada de ponerla, Pepín se hizo con ella. A última hora de la tarde Orange volvió a quedarse en muestra cuando retornaban al coche, pero la arcea no quiso morir a escasos minutos de cerrarse la veda y se la lio a Aitor, que a pesar de escucharla salir muy cerca, no pudo verla hasta que ya había cogido velocidad y distancia suficiente para complicar los disparos y libró la vida; esperamos volver a verla la próxima temporada 😉



Buen regalo de cumpleaños

Buena despedida