lunes, 21 de diciembre de 2020

SEMANA 51

 Jueves – esta temporada parece que la suerte está de nuestro lado, hoy hemos podido llevarnos al morral cuatro de las cinco arceas que echamos. La jornada parecía que comenzaba animada, al poco de adentrarnos en el monte, ya vimos volarse una arcea sola; estaba claro que no quería bromas…y así fue, porque no fuimos capaces de volver a echarla y la animación se paró hasta bien entrada la mañana. En ese momento Orange se queda en muestra y después de unos pocos metros de guía, la arcea emprende el vuelo y Aitor consigue hacerse con ella. Por cierto, hoy estuvo pletórico el veterano Orange. La segunda también fue encontrada por Orange, pero esta vez, después de unos minutos, le ganó unos metros y fueron Xana y Levín quien al llegar a la zona le cortaron la huida a pie a la arcea. Hacía muchísimo que no encontrábamos una arcea que aguantase tanto la muestra; por un lado Orange y Fabio a patrón, por el otro lado de una caña de pino tirada y casi tapada por las cotoyas, Levín y Xana a patrón. Tuve que tirar una rama, porque los perros no querían ni parpadear; pero viendo donde cayó la caña y donde levantó la arcea, diría que le pegué con la caña y por ese motivo cuando levantó vuelo, acertó Aitor…se la había dejado ya aturdida 😉  Entorno a medio día, el mando del GPS marcaba en muestra a Orange y Fabio, pero sin haberlos visto aún, ya vimos a la arcea emprende la escapada ladera arriba. Fuimos en su busca, esta vez fue Levín quien la puso y yo pude abatirla. Cambiamos de cazadero y por la tarde, viendo que el día estaba más que “hecho” y que Aitor últimamente saca a pasear su paralela del calibre 20, intercambiamos las armas. Yo nunca había utilizado ese calibre y porque no, si se diese la oportunidad…intentar abatir una arcea con una paralela del 20, cañones de 71 cm y *** y * sinceramente era todo un reto para un inútil como yo. La tarde avanzaba y no habíamos tocado ni un solo rastro, hasta que al cambiar de ladera y coger ya dirección para el coche, se queda en muestra Orange, Fabio y Xana a patrón, pero la arcea nos la lía; sale por donde menos lo esperamos y poniendo un castaño de por medio, que casi tala Aitor. Vamos en su busca, y después de un buen rato, aviso a Aitor que Xana está en muestra; llegamos a ella y vemos que unos metros por delante (aunque Xana no lo veía) estaba Orange, con esa mirada de “la tengo aquí…” y como suele ser habitual en el, no se equivocó y allí estaba; la verdad que esta vez salió muy franca y pude hacerme con ella. Mi primera arcea con el calibre 20, ver veremos si habrá alguna más ¡jeje!

Sábado – la jornada de hoy podemos simplificarla en que se acabó la suerte y la inutilidad ha vuelto a aflorar ¡jejeje! No hemos visto nada, o no aceramos con los cazaderos o los perros las esquivaron o lo que fuese, pero la realidad, que no tocamos ni un rastro. Un clavo de los que hacen afición 😉

 

 

Domingo - si bien el resultado ha sido el mismo del día anterior…un cero; al menos si estuvimos más entretenidos, movimos fijas tres arceas y otra, que apostaríamos que sí; porque para que llegase a quedar puesta la joven Gitana, es que tenía que acabar de levantarse la arcea; además tenía un buen “cagadero”; pero ni la vimos, ni la volvimos a echar. La primera la puso Xana, cubrimos la zona; pero Orange empezó a guiar y mostrar; adentrándose en un buen bardiu de escayos y ya vimos clara la jugada que no iba liar; y así fue, porque no nos dio tiempo a rodearlo a tiempo y sólo la escuchamos salir. De segundas los perros en otra zona y ella se nos levantó sola tapándose con un acebo, no hubo más opciones ya. La segunda que echamos hoy, dos muestras muy firmes y con rastros de Xana y Orange; pero aún estamos esperando verla. La tercera, vi puestos a Orange y Fabio, avisé a Aitor y la sorpresa al acercarme a ellos fue ver, que lo que estaban era patroneando a Gitana, que estaba puesta, regata arriba; estábamos cubriendo uno por cada lado de la regata y según iba subiendo hacia la perra vi varios rastros de la arcea; la perra comenzó a guiar unos metros y cuando ya estaba viendo el cobro de la jovenzuela, la perra rompe muestra y no sale nada; los veteranos locos por allí, pero no tocamos pluma; ni conseguimos volver a echarla. Pero viendo lo que hizo la perra y los rastros, imaginamos que hubiese levantado segundos antes. A última hora de la tarde Levín quiso darnos la oportunidad de librar el clavo, pero lo que consiguió fue reventarnos riega arriba y cuando estábamos a nada de llegar al perro; lo vemos romper y echar a correr y claro, no salió en nuestra dirección; si apenas tiempo para la rebusca; dimos unos minutos a los perros por si no hubiese ido muy lejos; no fue así, por lo tanto certificamos el clavo y para el coche, que se nos hacía de noche.

 

Este año hemos echado en falta la visita a nuestros queridos amigos extremeños que suele acontecer por estas fechas que acaban de pasar, para poder compartir con ellos un fin de semana cinegético y gastronómico. Pero debido a la imposibilidad de desplazamientos entre Comunidades, y que obviamente en estas circunstancias por las que estamos pasando no da lugar; pues no podrá darse en esta ocasión; esperamos que pronto podamos volver a vernos y compartir buenos momentos con Pedro, José y Roberto. Foto recuerdo de la primera visita que hicimos hace ya seis años.

 


 

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