lunes, 8 de febrero de 2021

SEMANA 05

Jueves – entrando en la recta final de la temporada, donde hoy pudimos disfrutar de algunos  lances bonitos detrás de tres arceas; lástima que no se nos hubiese repartido en la jornada, puesto que dos las echamos muy cerca y pronto; y la tercera un par de horas después; dejando mucha jornada sin ningún rastro más. La primera fue localizada por Xana, pero cuando nos faltaban unos veinte metros para llegar a ella y Bassucu, sus collares dejaron de marcar muestra e instantes después lo comenzó a hacer el de Fabio, pero ladera arriba; cambiamos rumbo y fuimos hacia el perro; cuando estábamos llegando levanta vuelo la arcea un par de metros por delante del perro; Aitor se hace con ella. Guarda la arcea, continuamos el camino y el collar de Xana en muestra; curiosamente unos quince metros más arriba de donde había levantado vuelo la arcea que habíamos cobrado. Vamos a la perra, sin mucho convencimiento, creyendo que serán rastros de la que tenemos en el morral; pero no era así. La perra guía unos metros y se adentra en una mata de escobas, Bassucu también parece que la tiene de nariz y Fabio que estaba más adentrado en la mata también en muestra; no la escuchamos salir, pero Aitor la ve de refilón, le tira un tiro, pero no hay fortuna; era complicado. Vamos en su busca y esta vez se levanta sola, bastante lejos, pero instintivamente le disparo, obviamente sin fortuna. Vamos en su busca y Fabio se queda en muestra, sin apenas tiempo de reacción la arcea emprende la huida, pero esta vez si puedo hacerme con ella. A media mañana tocamos rastros de otra y en la búsqueda la vimos levantarse sola; parecía que podíamos intuir donde estaría, pero seguimos esperando aún volver a verla; después de trillar la zona, agotar las posibilidades y ver que los chuchos eran incapaces de dar con ella, decidimos darnos por vencidos. El resto de la jornada ni ver dar la colita a un perro ¡jeje!

 

Sábado – hoy no se cumplieron nuestras expectativas, expectativas poco ambiciosas…ver al menos una arcea, porque visto lo visto en las últimas jornadas, a excepción del jueves, que imagino que tendríamos suerte; por la zona anda un poco escasa la cosa y las supervivientes están vivas por algo. Echar, estamos seguros de que sí echamos una arcea, pero la realidad es que no logramos verla. La primera vez muestra Levín, pero antes de llegar al perro ya deja de marcar muestra el collar; cuando llegamos a la zona, el perro está como loco con rastros, incluso llegan a mostrar Gitana y Fabio; imaginamos que el caliente. En la rebusca y en lo que a priori sería una quebrada natural para la arcea; muestra muy firme de Fabio, con Gitana a patrón y desde unos metros más abajo, también de Levín. Ahí sí que la vimos muerta y seguimos esperando verla ¡jeje! Resto de la jornada sin nada que mencionar, por la tarde otra muestra de Fabio y Levín, pero esta vez nos pareció más un gamusino que una arcea, lo que pusieron; así que nada. Si bien es cierto, los perros trabajaron muy bien, pero hoy no tuvieron su recompensa. Pepín, que estaba para otra zona; vio dos arceas. Una de ellas, era una vieja conocida; no pudo hacerse con ella; a pesar de que esta vez si aguantó la muestra de Rubble; pero una alambrada en el camino imposibilitó que el lance tuviese un final feliz para nuestro amigo. Ya sabéis que las alambradas y perros puestos, la mayoría de las veces son incompatible con arcea muerta. O te enganchas y sale la arcea, o no pasas y la arcea apeona y sal fuera de tiro o tapada, o la saltas y al caer resbalas, al suelo y justo en ese momento levanta la arcea; en el mejor de los casos tiras desde el suelo y bye, bye...como fue esta vez 😉 La otra que echó si pudo hacerse con ella, esta vez la encargada de ponerla fue Sira.

 

Domingo – hoy teníamos una cacería en cuadrilla y pudimos disfrutar de un agradable día en una zona nueva para nosotros, con dos amigos con los que no solemos coincidir. Una vez el guarda nos indicó la zona a cazar, nos dividimos en dos grupos; los buenos para la derecha del valle (Rubén, Toño y Pepín) y los malos para la izquierda (Aitor, Alberto y un servidor). En cuanto leáis la crónica, entenderéis a la perfección lo de buenos y malos 😉 Los malos comenzamos animados; ya que al poco tiempo de adentrarnos en le bosque una muestra de Nico primero y otra al rato de Magui, ambos propiedad de Alberto, nos hacían intuir que alguna arcea había por la zona; el caso es que diera la cara y la dio, pero no como nos hubiese gustado; por decir que Aitor la vio, pero lejos, ya se había vuelto a volar sola. En la rebusca, muestra de Orange, pero de nuevo ya es el caliente, la arcea no estaba y no fuimos capaces de volver a echarla. Entrada la mañana tuvimos otro conato de lance, pero los tres coincidimos que tenía pinta de un gamusino. Y no tocamos rastro hasta entrada la tarde, que Orange se quedó en muestra. La arcea andaba por la zona, estaba lleno de rastros, pero después de tres muestras, en lo que parecía que se nos iba levantando a pequeños vuelos; y de verla dos veces en el chaleco; nos quedamos con las ganas de verla. A última hora Alberto volvió a tener a los perros en muestra, no llegó a ellos, pero le pareció ver la arcea salir en la lejanía. Mientras tanto, los buenos consiguieron hacerse con cuatro arceas y vieron alguna más que no dio opción. Toño tuvo que irse a media mañana cuando habían echado un par de arceas, pero Pepín y Rubén disfrutaron de varios lances más, brindados por Wolf, Ilco y Vilma, a lo largo del resto de la jornada.



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