viernes, 18 de noviembre de 2011

JUEVES 17 DE NOVIEMBRE

Este jueves me he ido hasta León con J.Benito en busca de alguna pitorra. Un día climatológicamente perfecto para cazar, hacía fresco, nublado y sin lluvia, sólo faltaba que hubiese arceas; y alguna había.
Cuando a penas llevábamos una hora en el monte el collar de Brisa comenzó a pitar y cuando logré llegar a ella ya se había ido la arcea, en la rebusca fué Bruno quien la localizó y J.Benito quien la abatíó de un disparo. A unos trescientos metros ladera arriba, de nuevo Brisa cae en muestra, esta vez consigo llegar a ella y disfrutar del lance; llega Bruno que patronea y Rey que la muestra desde el lado opuesto, en esta ocasión la chocha aguanta un buen rato, sale bastante tapada, tiro ambos disparos a tenazón y voy en su busca, sin saber muy bien el resultado; cuando al rato aparece Brisa con la arcea en la boca. Estoy muy contento ya que es la primera arcea trabajada, mostrada y cobrada por Brisa, había puesto alguna, patroneado e incluso cobrado, pero siempre habían intervenido otros perros, y hasta hoy no había disfrutado de una acción integra de la perra con arcea.
Echamos otra becada tres veces, pero no fuimos capaces de verla ni una sóla vez, ya nos la había jugado el domingo pasado.
Y de regreso para el coche, sobre las tres y media de la tarde, vivimos un lance un tanto peculiar. Echamos una arcea, la cúal tiró J.Benito y decía que iba tocada de ambos tiros, que había caído muerta, en cambio a mi me pareció que iba tocada pero no de muerte, así que le decía a J.Benito que estuviese atento cuando nos dirigíamos en su busca, por si acaso. Llegamos a la zona donde nos parecía que había caído la pitorra y Rey se queda en muestra, Brisa patronea; Rey rodea la mata sobre la que estaba mostrando y Brisa se aleja de la zona, Rey vuelve a quedar puesto y de repente sale la arcea como un misil, nos la tragamos tanto yo, como J.Benito. En ese momento le comento a J.Benito -que ya veía yo como iba tocada ¡je,je!- y él me decía -que no lo podía creer, que estaba seguro de haberla tocado en ambos tiros y que estaba muerta- Con estas nos dirigimos en su busca, cuando nos aparece Brisa con la arcea muerta, resulta que eran dos, y cerca del lugar donde había caído la que había tirado J.Benito, Rey había quedado en muestra, pero sobre otra becada, que por cierto no logramos volver a echar.
Así finalizó la jornada, vistas cuatro, otra que no vimos pero que estaba por allí y cobradas tres; con un buen trabajo de los perros, en especial de Brisa y unas risas a costa de este último lance.

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